










Propuesta Nro. 063 / Taller de Puntuaciones de ideas
"Tres ensayos..." ha sido uno de los artículos más revisados por Freud y uno de los más criticados junto a "La organización genital infantil". Ya desde su traducción "Abirrung" como "Aberraciones sexuales", término que para nosotros suena muy fuerte, hay otros más pertinentes para nuestro idioma: desvíos, extravíos, mostrando así que, la meta ideal de la reproducción no sucede en los humanos, solamente en los animales. Introduce a la pulsión a travé de la perversión, o sea, la sexualidad polimorfa perversa, que en la actualidad se ha transformado en una temprana identidad, tal como la promueve el filósofo Preciado, alegando a los derechos del niño sobre su propio cuerpo.
La organización genital infantil presenta al falo como fase para ambos sexos. Es el repersentante psíquico de esa fuente de saber sexual traumático que no tiene equivalente y que remite a la castración, no como amenaza sino que se trata de la castración como hiancia que se halla en el núcleo de la estructura. El falo como premida universal que retoma Lacan en "La siginificación del falo", culminnando con loa definición de función fálica, que retomará en la fórmulas de la sexuación: nudo entre Simbólico, Imaginario y Real, como Freud postuló en el ombligo del sueño. El falo no es el pene, es un ordenador del goce sexual. Es un agujero.
Tomaremos al binarismo como el inicio de loa cadena significant: S1 y S2 y no como Masculino-Femenino. Tal ciomo nos enseñaron Freud y Lacan hay Un Sexo y Otro Sexo. Las teorías de género dan una respuesta tratando de borrar las diferencias. El vacío constitutivo del Sujeto no tiene identidad sexual, cada asunción de género es un modo singular de goce a través de sus pulsiones parciales en sus zonas erógenas. Las subjetividades queer, trans, etc, no pueden anular al Sujeto del Inconsciente, que al carecer de género se constituye en una respuesta fantasmática frente al real tarumático de la no relación sexual.
La propuesta es pasar de las teorías de género a la lógica de la sexuación.