










Propuesta Nro. 028 / Taller de Puntuaciones de ideas
Por las dificultades que presentaba la histeria Freud descubre el inconsciente y sus leyes. El psicoanálisis como práctica del habla pone a prueba el decir. Fundamento por el cual Lacan devela al inconsciente articulado como un lenguaje.
La regla psicoanalítica fundamental observa la asimetría de posiciones, entre el analizante y el analista, a diferencia del lenguaje coloquial, sin dominio ni sugestión.
El discurso social imperante rechaza la asimetría y forzando a la igualdad podría desmentir la propuesta freudiana que los diferencia para establecer la correspondencia entre regiones vecinas, en favor de la palabra, observando la preeminencia de un decir y sus inexorables consecuencias.
El minuto a minuto de la transferencia, ahonda la pregunta, sobre el dolor del síntoma, que esta hecho con la palabra y se desanuda por la palabra, alcanzando la destitución subjetiva.
La psique fuera de la razón no esta sujeta a tiempo y espacio, como muestran los sueños y las alucinaciones. La práctica analítica impone una revalorización del concepto de tiempo lineal y continuo que conlleva la ruptura del tiempo histórico y cronológico.
Lacan, decía “la historia es la histeria”. Aplicar el método, no transforma al analista en historiador, el pasado siempre cambiante cobra vida al hacerse presente en transferencia y tal como la historia, está abierto a revisión permanente.
El psicoanálisis en extensión por el vértigo contemporáneo se orienta hacia el número y la cantidad e influenciado por el discurso universitario inclina la formación al saber libresco.
Bien sabemos que el analisis no se enseña, se transmite.
El psicoanálisis en intensión apunta a lo cualitativo y afina su esencia, aplicando el noble método freudiano según arte, con la profundidad de la escucha del analista y su refinamiento.