










Propuesta Nro. 021 / Trabajo breve
Los interrogantes que dan inicio a nuestra presentación así como algunos resultados preliminares que nos proponemos abordar, son parte del proyecto de investigación que llevamos a cabo en la cátedra de Psicopedagogía Clínica: “Subjetividad y simbolización: entramados entre lo singular, lo intersubjetivo y lo institucional en los procesos de aprendizaje”[1] y que se inscribe en una perspectiva epistemológica compleja (Morin 2000) que revisita aportes del Psicoanálisis Contemporáneo (Aulagnier, Green, Castoriadis, Winnicott) con el propósito de elaborar conceptualizaciones específicas en torno a las problemáticas de aprendizaje y producción de conocimientos, definidas éstas como una articulación compleja entre dimensiones singulares, subjetivas e institucionales.
De este modo, la institución escolar representa el espacio de lo común y los códigos sociales compartidos, pero donde la intersubjetividad que caracteriza su encuadre refleja, a partir del encuentro con los otros y las diferencias que los atraviesan, las tensiones conflictivas y fecundas por las que la singularidad interpela aquello que la escuela aguarda como requisito para una trayectoria escolar muchas veces estandarizada y homogénea.
En esta ocasión nos proponemos abrir preguntas en relación al lugar que ocupa en esto la corporalidad y sus distintas expresiones, tanto en el espacio clínico y el espacio escolar, así como las transformaciones que en ese “entre” se suceden. El desborde, las inhibiciones, lo compulsivo, los repliegues, y los modos de interpretar estas manifestaciones (considerando a estas últimas siempre singulares), donde lo histórico libidinal ocupa un lugar central para la comprensión de los sentidos subjetivos involucrados. A partir del material de niños y niñas púberes integrantes de un grupo de tratamiento psicopedagógico, esbozaremos algunos recortes clínicos para la discusión.[2]
Proponemos algunas relaciones conceptuales de distintos aportes de los psicoanalistas contemporáneos referidos donde el cuerpo erógeno es territorio de transformaciones simbólicas mediatizadas por el trabajo de los límites/barreras intrapsíquicas, y acompaña movimientos de complejización y transformación del pensamiento. Destacaremos para esto el concepto de encuadre, como aquel espacio donde se habilita la creación de nueva actividad representativa, en movimientos dinámicos de encuentro y desencuentro entre el afecto y la representación, que son propiciados por el encuentro entre semejantes y los adultos que los acompañan en el ámbito clínico y educativo.
[1] Este proyecto es dirigido por la Dra. Patricia Álvarez en la Facultad de Psicología y cuenta con un subsidio de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires (UBACyT).
[2] Pacientes del grupo terapéutico que integra el Proyecto UBACyT mencionado de la Catedra de Psicopedagogía Clínica Facultad de Psicología UBA Las autoras se desempeñan como supervisora y terapeutas del grupo de tratamiento al que se alude en este trabajo.
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