










Propuesta Nro. 009 /
La globalización, el postmodernismo y la modernidad líquida instaura nuevas modalidades de acción e interacción que inevitablemente atraviesa a los sujetos. La tecnología significa lo generacional y el vínculo entre pares desde una espacialidad y temporalidad diferente. Las novedosas formas de subjetividad adolescente y los modos de ser/estar en el mundo actual inciden en las configuraciones vinculares, en la consolidación de la identidad y ofrecen un espacio de socialización. Lo digital / virtual ha producido una transformación en las tramas constructivas de la subjetividad.
En la actualidad nos encontramos con adolescentes que, navegando en diferentes redes sociales, encuentran grupos e información sobre diferentes patologías o cuadros diagnósticos que le ofrecen múltiples alternativas y posibilidades tanto de expresión como de participación en las mismas. En algunos casos se identifican con streamers, youtubers o instagramers que dicen tener ciertos trastornos o patologías, como autismo, TDAH, trastorno límite entre otros, conformándose diferentes grupos de WhatsApp, Telegram o X, teniendo en cuenta el diagnostico con el que se sienten identificados y a partir de ello se autonominan.
En la pubertad se debe lograr la inscripción y metabolización de lo somático para que devenga cuerpo erógeno y genital. En la adolescencia, los trabajos psíquicos estarán más relacionados con el entorno social y los impactos del mismo. El adolescente se encuentra ante la tarea de consolidar su identidad, lograr una reubicación en lo social y dar lugar a nuevos lazos, privilegiando el grupo de pares, favoreciendo la salida exogámica.
Es nuestra intención proponer que y por los cambios epocales, sociales y culturales estos grupos on line pueden pensarse como nuevas tribus sociales donde los púberes y adolescentes encuentran un lugar de pertenencia, compartiendo alguna característica de la patología “seleccionada”. Estas tribus on-line mitigarian la angustia e incertidumbre de lo que está por venir, de lo que aún no tiene palabra y favorecería la re-significación de la identidad, el proceso de separación de las figuras parentales a partir de un nuevo lenguaje y con ello nuevas prácticas discursivas.