b. Crisis en la Parentalidad
Propuesta N 0065
2020-11-12 / 13:00:00

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Presentan: Carlos Tewel (APA).



Abstract:

El objetivo de este trabajo es reflexionar como los malestares actuales de la cultura están interviniendo para que la Parentalidad en sus funciones Paterna y Materna se presenten obstaculizadas en su ejercicio trayendo consecuencias graves en la crianza. Esto lo observamos en las diferentes consultas privadas e institucionales que recibimos. Presentaré una viñeta clínica.

 

 

 







Texto breve:

El término Parentalidad es un concepto introducido por Serge Levobici.  De acuerdo a este autor la “parentalidad” es una estructura dentro del psiquismo, que se construye y evoluciona a la par que lo hace el individuo y su familia. Implica reconocer que hay algo heredado de nuestros propios padres, es decir, un legado trans-generacional.
Gabriela C. Duarte dice que, históricamente, el deseo de tener un hijo ha sufrido modificaciones a lo largo de los siglos.

En su texto ¿Existe el amor maternal?, Elizabeth Badinter (1981) muestra que muchos de los niños nacidos en Francia hacia 1780 fueron cuidados por nodrizas casi desde el momento de su nacimiento. Algunos niños tenían la suerte de vivir en la casa paterna. Sin embargo, era usual que los pequeños se criaran fuera y posiblemente nunca llegarían a conocer a su madre o lo harían hasta muchos años después, encontrándose con una extraña, que presumía de haberles dado a luz.

Solís-Ponton (2004) refiere que, desde tiempos muy antiguos hasta incluso la Edad Media, la motivación para tener hijos se relacionaba principalmente a cuestiones de grupo, más que a razones personales. En la familia romana, el padre tenía poder total sobre su mujer y su descendencia, éste podía abandonar a un bebé recién nacido bajo cualquier pretexto, si era una niña, si tenía un defecto físico, etc. Hasta el siglo XVIII surgiría una tendencia social a los sentimientos de amor por los hijos y poco a poco se desarrolló una preocupación por el lugar que ocupan en la familia y su bienestar.

Volviendo al discurso psicoanalítico, la parentalidad es, entonces, la maternidad y la paternidad psicológicas, que se construyen en el psiquismo y es producto de lo intersubjetivo y de la transmisión generacional. Ahora bien, en nuestros días la parentalidad está en crisis por varios motivos, entre otros,  que sintetizo a continuación:

1: Deconstrucción del patriarcado: en este desmontaje hay un arrasamiento de las funciones paterna en su rol de interdictor y la función materna en su rol de maternaje.  La persona que asume la función paterna no se siente empoderado para realizar el rol de interdictor lo que trae como consecuencia la degradación de la autoridad como se ve en muchas instituciones, especialmente en la institución familia.

2: Discurso y prácticas del feminismo: Acá nos encontramos con el nuevo lugar que ocupa la mujer en la organización social. La salida del hogar yendo al trabajo deja un lugar vacío en su rol de maternaje. En la complejidad de los vínculos actuales no se vislumbra aun, en muchos casos, quien reemplaza a la mujer en ese rol.

3: Neoliberalismo: ¿que es el neoliberalismo? Es la fase del capitalismo que comienza en los años 80 del siglo pasado. Algunas de las consecuencias en la subjetividad en esta nueva fase llamada neoliberalismo son las siguientes:

Pasamos a ser consumidores en el mercado. Se ataca la tradición. Somos desechables. Se resalta el individualismo. La felicidad como valor supremo. El historiador Fukuyama hablaba del fin de la historia.  Estos nuevos paradigmas tienen efectos muy negativos en la subjetividad de nuestra época.

4: Tecnología: El semiólogo italiano  Franco Bifo Berardi dice que en la actualidad los individuos se mueven por los estímulos de todo tipo que reciben sin tiempo para reflexionar. Los dispositivos tecnológicos se han convertido en una prótesis de nuestros cuerpos y en una herramienta de relación permanente con el mundo, devaluando nuestra experiencia directa e inmediata con la realidad, afectando a las emociones, el psiquismo y la relación con el otro.

5: Migraciones: La OMS estudia el síndrome del migrante como desencadenante de una serie de duelos derivados de la pérdida de algo muy importante para la persona; el contacto con sus familiares y amigos, la lengua materna, los paisajes, el contacto con el grupo étnico nacional y la seguridad física. Muchos sucumben a la tristeza al no poder elaborar esas pérdidas.  Recordemos que nuestro país se caracteriza por ser un país que ha recibido millones de inmigrantes venidos de los países vecinos y de
Europa de pre guerra y post guerra.

Algunas de las consecuencias psíquicas frente a estos puntos que he relatado es la poca capacidad emocional para elaborar y entramar representaciones y afectos de la actualidad y la historia.

Vivimos en un tiempo inmediato con pocas posibilidades de apreciar las marcas edípicas y los lazos originarios.  Por lo tanto, no se establecen los síntomas clásicos y en su lugar vemos: angustias generalizadas, llamadas ataques de pánico, adicciones, afecciones psicosomáticas, autismo, incremento de suicidios en jóvenes, abuso y violencia familiar, incremento de paidofilia entre otras.

Entonces, ¿que hacer como psicoanalistas frente a estas coordenadas?

Viñeta clínica:

Me consultan los padres de Lucas, niño de dos años de edad. Están disconformes del jardín a donde concurre Lucas ya que los citan a menudo para hablar sobre el niño trayéndoles problemas en sus trabajos y manifiestan disconformidad ya que el jardín no les brinda los “tips” necesarios para la crianza.

Cuentan también que están alejados de los abuelos paternos y maternos porque opinan demasiado sobre Lucas y ellos quieren ser los que deciden sobre la educación. También aclaran que vienen a la consulta enviados por el pediatra de Lucas. Que en realidad no saben bien porque el pediatra los manda ya que consideran que el niño está creciendo bien.

Al preguntarles si no les llama la atención que tanto el jardín y el pediatra están preocupados por Lucas el papá comenta que solamente a él le preocupa que su hijo duerme con ellos interrumpiendo la intimidad de la pareja.  Natalia, la mamá, responde frente a este comentario que a ella le da mucha pena que duerma solito porque no esta con ellos en todo el día.

¿Cómo es eso? Pregunto

Roberto, el papá, cuenta que los dos trabajan mucho y que Lucas va unas horas al jardín durante la mañana y luego se queda con su niñera durante
la tarde.

Natalia: Por eso yo me siento muy mal que durante el día no sepamos nada de él.  No sabemos si juega o que hace cuando está con Carmen, la niñera. Ella nos manda todo el tiempo fotos por WhatsApp y videítos. Los fines de semana no son muy agradables porque Carmen no está y Lucas llora con mucha facilidad y no sabemos cómo distraerlo, dice Roberto.

La edad de los padres ronda los 40 años y Lucas es único hijo. Ambos son muy agraciados físicamente y se nota el cuidado que hacen para mantener ese semblante. Les pregunto sobre este aspecto y comienzan a reír. Casi al unísono dicen que mantenerse bien físicamente es muy importante para ellos, cosa que los obliga a pasar por el gimnasio varias horas semanales.

Para finalizar esa entrevista, les pregunto que quieren cambiar en relación a Lucas o al vinculo que ellos tienen con él.

Roberto: yo, mas que nada quiero que ella se relaje. Siempre le digo que vamos a trabajar fuerte unos años más y después vamos a estar tranquilos para Lucas o tener otro hijo.

Natalia: Comienza a sollozar y dice:  A él le cuesta entender que Luqui nos necesita ahora. Se pone como loco cuando no lo podemos tranquilizar y me reprocha a mi que no lo sé educar.

En este último comentario nació en mi una esperanza para poder trabajar con ellos.

Retomo la pregunta escrita mas arriba. ¿Como intervenimos los psicoanalistas frente a estos discursos desafectivizados, donde predomina el narcisismo y alienados en el trabajo impidiendo el acercamiento afectivo hacia el hijo?  Tampoco hay una idea clara sobre la crianza, pero teniendo al niño como prenda frente a los abuelos impidiendo la
construcción generacional.

Fueron muchos meses de entrevistas para construir la historia de la pareja, conocer los orígenes de cada uno, como fue la decisión de tener a Lucas. Lograr que acepten a sus padres como abuelos.

Natalia redujo su trabajo a la mitad del tiempo. Roberto comenzó a entender que no podía competir por el amor de Natalia con su hijo. En este proceso, que actualmente sigue a distancia,  no lo vi todavía a Lucas para que quede en claro para ellos que el tema es la dificultad de construir la Parentalidad.

Dice Marcelo Viñar: "En una cultura de la imagen, de lo efímero y del vértigo, nuestra práctica es un anacronismo imprescindible".  Entonces, reitero, nuestro trabajo es anacrónico para los tiempos que corren, pero también es imprescindible para lograr una humanización en los tiempos actuales.